El pasado 12 de abril, el expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez denuncio a través de su cuenta de X la entrega de una corona fúnebre en la sede política de la candidata del partido Centro de democrático, Paloma Valencia. El exmandatario calificó este acto como una amenaza contra la seguridad e integridad de la candidata presidencial.
Por su parte, Valencia publicó fotografías que evidencian actos de vandalismo en una de sus sedes, donde se registraron grafitis con mensajes de odio y alusiones políticas. Ante estos hechos, la denuncia formal fue instaurada ante la Fiscalía General de la Nación con el fin de solicitar medidas que garanticen la seguridad de todas personas pertenecientes a la sede de encuentro.
Horas después, empezó a rondar en redes sociales una foto parecida, pero con el nombre de Abelardo de la Espriella, también candidato presidencial. “Hay un plan para acabarme, silenciarme y asesinarme”, comentó el candidato en una entrevista para Blu Radio. La preocupación se tomó las redes, pues hace muchos años no se veía un panorama tan violento políticamente en el país, especialmente tras el reciente asesinato de Miguel Uribe durante actividades de campaña.
El ministro de defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, se pronunció de manera oficial: “rechazamos categóricamente cualquier amenaza contra cualquier candidato presidencial. Es inaceptable cualquier intimidación a la democracia y a estabilidad del país”, manifestó en su cuenta de X.
Asimismo, el jefe de la cartera de Defensa informó un despliegue de la Fuerza Pública y de la Unidad Nacional de Protección (UNP) para salvaguardar la vida de todos los aspirantes. Además, el Gobierno Nacional ofreció una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos por información precisa que permita dar con los responsables de estas amenazas.
Ojo con estos bandidos cobardes, todos tenemos que cuidar a Paloma. Por qué hay redes que se prestan para esto? pic.twitter.com/sBuRiZSTut
—Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) April 12, 2026




