Abelardo de la Espriella levantó oficialmente tres mesas de negociación con los grupos al margen de la ley, iniciando con el cumplimiento de una de sus propuestas de campaña: desmontar las políticas de negociaciones que estaba implementando el gobierno anterior conocidas como la paz total.
En la alocución presidencial de 30 de agosto, De La Espriella se refirió a este proceso como “la falsa paz” y garantizó el trabajo en conjunto de las fuerzas armadas lideradas por su nueva cúpula, la cual fue anunciada semanas atrás, “fui claro con nuestros comandantes, no hay espacio para diálogos con quienes persisten en la violencia, la nueva cúpula recibió una orden concreta, resultados”, dijo y agregó que quienes quieran abandonar la criminalidad tiene todos los mecanismos de la ley a su disposición para someterse a la justicia.
Entre las mesas de diálogo que se levantan se encuentran todas las estructuras vinculadas con alias Calarcá, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariana la cual está relacionada con los llamados comando de frontera y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, el mandatario también aseguró que “a quienes persistan en las armas y el crimen, les digo con absoluta claridad, encontrarán en frente toda la capacidad legítima del Estado”.
El Presidente también hizo oficial la creación de un bloque nacional de búsqueda contra la extorción conformado por Ejército Nacional, Policía, Armada, Fuerza Aérea, Fiscalía y Judicatura, quienes tendrán el deber de buscar, atender, capturar y desarticular todas las redes de extorción a comerciantes, campesinos y familias, “la instrucción es una sola, inteligencia, investigación y capacidad operacional, para llevar ante la justicia a las estructuras que viven de extorción, al extorsionista lo vamos a buscar donde esté”, aseguró.
A su vez ordenó directamente a todas las fuerzas armadas del país actuar cooperativamente para recuperar el control territorial y golpear directamente las estructuras criminales que se encuentren operando por todo el territorio nacional, y acabando con sus métodos de financiación, asegurando a las entidades no estar solas y prometiendo su respaldo en la operaciones necesarias para cumplir con estas órdenes.




