El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores que, aunque poco frecuente, puede causar complicaciones graves e incluso la muerte en humanos.
En los últimos días este virus ha vuelto a llamar la atención internacional tras un brote registrado en un crucero en el Atlántico, donde se confirmaron varios casos y fallecimientos, lo que activó protocolos sanitarios y medidas de seguimiento por parte de autoridades de salud.
Una cepa poco común del hantavirus, con capacidad de transmitirse entre personas bajo contacto estrecho y prolongado, fue detectada en pacientes afectados por este brote. El Ministerio de Salud de Sudáfrica informó que se trata de la variante andina del virus, identificada en dos personas que fueron evacuadas de la embarcación hacia ese país.
El contagio ocurre, en la mayoría de los casos, por la inhalación de partículas contaminadas con orina, heces o saliva de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o con poca ventilación.
Los síntomas pueden aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición e incluyen fiebre, dolor muscular, fatiga y malestar general. En fases más avanzadas, la enfermedad puede provocar dificultad respiratoria severa y derivar en un síndrome cardiopulmonar con alta tasa de mortalidad.
Aunque la transmisión entre personas es poco común, se han registrado casos aislados en América del Sur asociados al virus de los Andes, lo que ocurre en condiciones muy específicas y bajo contacto estrecho.
El médico Gaspar Domínguez, especialista en salud pública y experto en el estudio del hantavirus en Suramérica, explicó que la capacidad de transmisión de esta variante es mucho menor que la del COVID-19 o la influenza. Según indicó, aunque pueden presentarse contagios entre personas en espacios cerrados y bajo contacto estrecho, los brotes suelen ser limitados y controlables.
Pese a la preocupación generada, las autoridades sanitarias han señalado que el riesgo para la población general es bajo, ya que el contagio entre humanos no es frecuente y suele requerir contacto cercano y prolongado.
Actualmente, no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus, por lo que la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar su propagación. Mantener los espacios limpios, evitar el contacto con roedores y garantizar una adecuada ventilación son algunas de las recomendaciones clave para reducir el riesgo de contagio.
?️¿Qué es el hantavirus?
— OPS/OMS (@opsoms) May 6, 2026
Se transmite principalmente por inhalación de partículas de roedores infectados (orina, heces o saliva).
Es poco frecuente, pero puede ser grave.
La OPS/OMS monitorea el brote en un crucero.
Jairo Méndez Rico lo explica.pic.twitter.com/spZjoxD0Fm




