Foto de portada: Tomas Geronimo Duarte González
Del 5 al 10 de octubre, Bucaramanga fue el principal escenario de diversos espectáculos de danza contemporánea, expresión, arte y mucho aprendizaje como marco del Festival Internacional Cuerpo, Movimiento y Patrimonio en su cuarta edición; evento que tomó diferentes espacios de la Ciudad Bonita para mostrar el talento tanto de artistas emergentes como de invitados, nacionales e internacionales, ya posicionados en la industria.
Con una inauguración que tuvo lugar en la Casa del Libro Total, se presentó la obra teatral “La Misia Rosa de Guadalupe” de la escuela Odeón Danza, performance que hizo alusión a Santander a través del baile, el humor y el movimiento, y que fue seguido del concierto folclórico “Voces que Resuenan” interpretado por la agrupación Gaitabunyí.
Durante la mayor parte de la semana, se ofrecieron talleres especializados en la Escuela Municipal de Bellas Artes (EMA), donde los asistentes tuvieron la oportunidad de conectar conectar con su cuerpo y enriquecerse por medio del arte y la cultura internacional de la mano de Baptiste Bourgougnon y Darinka Bojórquez, miembros de la escuela London Contemporary Dance School, organización que, en convenio con el Festival, ofrece cuatro becas anuales para que sus estudiantes participen en su Summer Camp en Inglaterra.
Foto: Tomas Geronimo Duarte González
El viernes 9 de octubre, por su parte, tuvo lugar uno de los momentos más esperados del Festival: una noche de danza internacional que reunió a invitados como el intérprete de danza contemporánea, diseñador e ilustrador Javier Seijas, quien exhibió su trabajo unipersonal “Sueño de San Juan”, una exploración de la cultura ancestral, con referencias a los Diablos de Chuao.
Los segundos grandes invitados del evento fueron el coreógrafo y bailarín de origen venezolano Leyson Ponce, quien junto a Carmen Werner, artista española reconocida con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y ganadora del Premio Godot de Honor 2025, presentó “La Noche y la Luna”, una puesta en escena que combina movimiento, danza, diálogos para retratar corpóreamente una historia íntima entre dos personajes.
Eduardo Ardila, director del Festival, le comentó a Plataforma UPB lo satisfecho que está frente al crecimiento de estos momentos de inmersión que reflejan el potencial cultural de la ciudad. “Bucaramanga se está convirtiendo en una capital de las artes”, afirmó Ardila al destacar la importancia de sostener proyectos en donde la danza y el arte se vuelven refugios.




