Durante años, la salud masculina ha estado asociada principalmente con el bienestar físico. Sin embargo, cada vez son más las iniciativas que buscan llamar la atención sobre la importancia de la salud mental y la necesidad de hablar abiertamente sobre las emociones, especialmente entre los hombres.
En junio, mes dedicado a la concientización sobre la salud mental masculina, diferentes campañas de sensibilización promueven espacios de reflexión sobre los desafíos emocionales que enfrentan muchos hombres y los obstáculos que aún existen para buscar apoyo cuando atraviesan momentos difíciles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la salud mental es una parte esencial de la salud y el bienestar general. Además, destaca que factores sociales, económicos, familiares y laborales pueden influir en el estado emocional de las personas y afectar su capacidad para afrontar las situaciones cotidianas.
Para Luis Argenis Osorio Ferrer, psicólogo de la Facultad de Psicología de la Universidad Pontificia Bolivariana, es importante reconocer que existen diferencias en la forma en que hombres y mujeres expresan sus emociones. Según explicó, para muchos hombres resulta más fácil manifestar sentimientos como la rabia o la ira, mientras que emociones relacionadas con la tristeza o la depresión suelen permanecer ocultas debido a estereotipos asociados con la masculinidad.
“El hombre no debe llorar, no debe mostrar debilidad”, señaló el profesional al referirse a algunas creencias que todavía persisten en la sociedad y que pueden dificultar que los hombres hablen sobre lo que sienten o busquen ayuda cuando enfrentan problemas emocionales.
El psicólogo indicó que, aunque la cultura ha evolucionado en los últimos años, todavía existen barreras que limitan la expresión emocional masculina. En muchos casos, explicó, los hombres prefieren guardar para sí mismos las preocupaciones relacionadas con el trabajo, la familia o su vida personal, en lugar de compartirlas con su entorno cercano.
Frente a esta realidad, Osorio Ferrer hizo un llamado a romper los estereotipos que aún rodean la salud mental. Asimismo, destacó que acudir a un psicólogo o a un psiquiatra cuando sea necesario debe verse con la misma naturalidad con la que una persona consulta a un médico por una dolencia física.
El especialista también advirtió sobre las consecuencias que puede tener reprimir las emociones durante largos periodos de tiempo. Según explicó, las estadísticas muestran que los hombres presentan mayores tasas de suicidio que las mujeres, una situación que, en algunos casos, puede estar relacionada con la dificultad para expresar lo que sienten y buscar apoyo oportunamente.
Más allá de una fecha de sensibilización, el llamado es a continuar construyendo espacios seguros donde los hombres puedan hablar de sus emociones sin temor a ser juzgados. La salud mental forma parte del bienestar integral y su cuidado resulta fundamental para una mejor calidad de vida.




