Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes 28 de julio el sur de Japón, con epicentro en la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu. El sismo se registró a las 4:27 p. m. (hora local en Japón) y alcanzó una intensidad máxima de 7 en la escala sísmica japonesa (Shindo), en la ciudad de Uki y el pueblo de Hikawa, lo que llevó a la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) a emitir una alerta de tsunami para el mar de Ariake y el mar de Yatsushiro, quedan en las prefecturas de Kunamoto, Fukuoka, Saga y Nagasaki.
Tras el movimiento telúrico, la Oficina de la primera ministra Sanae Takaichi, informó que se activó el Centro de Gestión de Crisis y ordenó priorizar las labores de búsqueda y rescate, verificar el estado de la infraestructura crítica y garantizar el flujo de información a la ciudadanía. Asimismo, pidió a los habitantes de las zonas costeras evacuar hacia lugares altos como medida preventiva.
El balance preliminar de las autoridades de Japón reporta al menos un muerto confirmado, entre 50 y 80 heridos, y temores de múltiples fallecidos adicionales debido a un derrumbe importante, incendios y daños en viviendas, carreteras y edificios públicos, además de interrupciones en el servicio eléctrico, alrededor de 48.280 hogares en Kunamoto sufrieron corte de energía y en el transporte ferroviario de alta velocidad en Kyushu. Equipos de emergencia permanecen desplegados para evaluar la magnitud de las afectaciones.

El Ministerio de Defensa de Japón confirmó el despliegue de aeronaves y helicópteros de las Fuerzas de Autodefensa para realizar sobrevuelos de reconocimiento y apoyar las labores de rescate. También fueron enviados oficiales de enlace a las prefecturas afectadas para coordinar la respuesta con las autoridades locales.
Horas después del sismo, la Agencia Meteorológica de Japón levantó la alerta de tsunami al confirmar que no se registraron olas de gran magnitud. No obstante, advirtió que podrían presentarse réplicas de intensidad considerable durante los próximos días, por lo que recomendó a la población mantenerse alerta y seguir únicamente la información oficial.
Japón está ubicado sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona donde convergen varias placas tectónicas y se concentra cerca del 10 % de los terremotos registrados en el mundo, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Esta condición explica la alta actividad sísmica del país y el desarrollo de uno de los sistemas de monitoreo y alerta temprana más avanzados del planeta.
Las autoridades continúan evaluando el impacto del terremoto mientras avanzan las labores de rescate y la inspección de la infraestructura afectada. El Gobierno japonés reiteró que la prioridad es proteger a la población y pidió seguir las recomendaciones emitidas por los organismos oficiales para reducir los riesgos asociados a posibles réplicas.




