Dificultad respiratoria, náuseas, dolor abdominal, reflujo, inapetencia y una pérdida de casi diez kilos… Así se sintióÁngel Corena a causa del tratamiento contra latuberculosis (TB), de la cual se contagió en su labor como jefe del grupo de soporte nutricional en un hospital de Bucaramanga.
“Todos los años me hacen controles de riesgo biológico y en enero del 2024 el examen de la tuberculina salió positivo”, contóÁngel. Tras el diagnóstico, los médicos realizaron una tomografía computarizada (TAC) de tórax que les hizo pensar que se trataba de un nódulo, por lo que optaron por extirparle el lóbulo del pulmón afectado. Sin embargo, el reporte de patología confirmó que era tuberculosis.
Cifras alarmantes: el panorama global y departamental
El caso de Corena es tan solo uno de los 1.646 nuevos casos de esta enfermedad en Santander entre el 1 de enero del 2024 y el 28 de febrero del 2025, esto de acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), lo que ubica al departamento en el quinto lugar a nivel nacional con el 5.6% del total de infectados en Colombia (29.240), en este periodo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 10 millones de personas anualmente son afectadas por la tuberculosis y diariamente es la causa de muerte de aproximadamente 4.300 personas, convirtiéndola nuevamente en la enfermedad infecciosa más mortal del mundo desplazando al Covid-19.
Formas más graves de tuberculosis: la opinión de un experto
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium Tuberculosis. Existen dos tipos principales de esta enfermedad, la tuberculosis pulmonar, que como su nombre lo indica, afecta directamente a los pulmones, y la tuberculosis extrapulmonar que además de comprometer órganos como el hígado o los riñones, llega a afectar el Sistema Óseo, Gastrointestinal y el Sistema Nervioso Central.
Luis Guillermo Uribe, médico internista e Infectólogo de la Fundación Cardiovascular de Colombia, advierte que “las formas más graves de la enfermedad son las que afectan al sistema nervioso central y la tuberculosis miliar que se disemina en todo el cuerpo a través de la sangre y que vemos en pacientes inmunosuprimidos”.
El doctor Uribe también destacó que el hacinamiento, la desnutrición y las deficiencias en el acceso a la salud son factores determinantes en la persistencia de la tuberculosis, lo que convierte a las cárceles en focos de contagio.
Los grupos vulnerables: cárceles y pacientes con VIH en riesgo
En la Cárcel Modelo de Bucaramanga, el número de presos infectados aumentó de 64 a 79 (no todos registrados aún), entre el 12 y el 19 de febrero del 2025, lo que representa un aumento de 15 casos en una semana.Esta situación en el centro penitenciario se refleja en las cifras de Sivigila, que plantean que el 41,4% de los 128 casos de tuberculosis reportados este año en Bucaramanga corresponden al Grupo Poblacional (GP) carcelario.
Los pacientes con Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) también corren un mayor riesgo de contraer la enfermedad. Según Alfredo Hinestrosa, médico internista y jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Los Comuneros de Bucaramanga, existe una estrecha relación entre ambas enfermedades. “La coinfección con el VIH es común ya que estos pacientes tienen debilitado el sistema inmune, lo que los hace más susceptibles a padecer tuberculosis”.
Según el Instituto Nacional de Salud, en Santander, 977 pacientes con VIH también tienen tuberculosis, lo que representa el 59.5% de los casos notificados entre 2024 y lo que va del 2025.
Las personas de estratos uno y dos son más propensas a padecer la enfermedad, pues 1.305 pacientes con tuberculosis en Santander en el último año pertenecen a uno de estos estratos. Según Hinestrosa, los mismos factores que hacen vulnerable a la población carcelaria, además de la desinformación y la falta de recursos para una detección temprana de la enfermedad, influyen en la probabilidad de que las personas contraigan tuberculosis.
Un tratamiento difícil de soportar
Ángel relata que, aunque fue asintomático durante la enfermedad, el tratamiento para combatir la tuberculosis le generóefectos segundarios severos, los cuales empeoraban a medida que avanzaba en proceso. “Yo pesaba 84 kilos, pero después de uno o dos meses de tratamiento ya pesaba 75 kilos, y eso que apenas estaba comenzando”.
El tratamiento de Ángel tuvo dos fases. La primera, que duró cuatro meses a partir de mayo del 2024, fue la más crítica y en la que presentó síntomas. La segunda fase, que culminó a finales de enero del 2025, fue menos agresiva, aunque tuvo una mayor dosis de medicamentos. “Yo quería abandonar el tratamiento, es desesperante. Pero mi formación médica me ayudó de cierta forma a recordarme cómo puede empeorar la tuberculosis y eso me mantuvo firme para continuar”.
El abandono del tratamiento es común en pacientes con tuberculosis. Jessica Liliana Abril, encargada de vigilancia epidemiológica en una institución de salud de Bucaramanga, explica que el tratamiento tiene dos fases: una intensiva de 56 dosis de cuatro medicamentos(isoniazida, rifampicina, pirazinamida y etambutol - RHZE), con una duración aproximada de dos meses, aunque puede variar según la respuesta del paciente, y una fase de continuación con 112 dosis de RHZE, que generalmente se extiende por cuatro meses.
“Al ser un medicamento tan agresivo y con tantos efectos secundarios, muchos pacientes abandonan el tratamiento. La enfermedad empeora y regresan para continuarlo, pero algunos crean resistencia y toca aumentar las dosis”, aclara Abril. Añade que los pacientes conadicciones a las drogas suelen ser sometidos, a veces, desde el inicio a tratamientos más agresivos por su alta resistencia a los medicamentos.
Factores que agravan la crisis: pandemia y abandono del tratamiento
El Hospital Universitario Los Comuneros en Bucaramanga, brinda espacios de atención psicológica al paciente con tuberculosis y a sus familiares, con el fin de ayudar en el proceso de recuperación. / Imagen: Pixabay.
En un reciente análisis realizado el 10 de febrero del 2025 por la Universidad De Santander (UDES) titulado “Las preocupantes cifras de tuberculosis en Santander y Colombia”, el médico infectólogo Jorge Iván Marín Uribe afirma que durante la pandemia del Covid-19, las personas usaron medicamentos inmunosupresores como la dexametasona, estos debilitaron las defensas y aumentaron el riesgo de tuberculosis.
Jessica Abril también menciona que el uso de tapabocas durante la pandemia influyó en la disminución de casos durante el periodo de la pandemia del 2020 al 2021. Sin embargo, al suspender su uso cuando finalizó la crisis sanitaria, se produjo un aumento del 20% de los casos en el 2022 en comparación con el año anterior, llegando a un total de 17 mil infectados a nivel nacional.
Por su parte, el doctor Hinestrosa advierte que los nuevos métodos de detección, como el estudio GeneXpert —una prueba realizada al esputo para identificar el Mycobacterium tuberculosis a partir de su Ácido Desoxirribonucleico (ADN)—, junto con las pruebas microbiológicas y los TAC, hacen más eficiente el diagnóstico de la tuberculosis.
La importancia de la detección temprana salva vidas
Tanto Hinestrosa como el doctor Uribe coinciden en que tratar la tuberculosis a tiempo es esencial para prevenir la mortalidad de la misma, por eso, si la persona presenta algún síntoma como tos por tres semanas seguidas, fiebre, sudoración y pérdida de peso inexplicable, es importante que acuda a un médico lo más pronto posible.
En Colombia se inició el Plan Estratégico “Hacia el fin de la Tuberculosis”, una guía del Ministerio de Salud que busca reducir y controlar la tuberculosis en el país entre 2016 y 2025. Sin embargo, Jessica Abril señala que el último informe de seguimiento se publicó en 2020, lo que impide conocer las estrategias actuales frente al reciente aumento de casos.
El 25 de marzo de cada año se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis que tiene como propósito concientizar sobre las consecuencias sociales, económicas y de salud que trae consigo esta enfermedad, así como acelerar los esfuerzos para poner fin a esta epidemia.