Desde hace quince años, el 30 de abril es un día reservado para celebrar a un género que, aunque nacido en las zonas marginales y bulliciosas de Nueva Orleans, en el estado de Louisiana, Estados Unidos, con una mezcla de elementos musicales afroamericanos y europeos, terminaría conquistando la cultura global: el jazz, oprimido, un género célebre, controversial y profundamente influyente.
Gracias a la intervención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el Día Internacional del Jazz congrega una fiesta musical que se extiende por todos los continentes, en 190 países; y, Colombia no es ajena a esta celebración, que ya cuenta con grandes galas como el Festival de Jazz al Parque en Bogotá.
Este día se encarga de honrar a estas notas musicales, provenientes de saxofones y trompetas, como algo más que un simple género.El jazz, en esencia, es sinónimo de resistencia, de un combate que aún se sigue persiste frente a problemáticas como el racismo y la discriminación.
“Esta conmemoración mundial nos recuerda que el jazz es un lenguaje universal que trasciende fronteras, generaciones y culturas. Nos invita a escuchar profundamente, respetar cada voz y crear juntos en armonía”, afirma Khaled El-Enany, actual director general de la UNESCO.
Para sumarnos a esta celebración, les traemos cinco de los temas musicales más emblemáticos del jazz, melodías que reconocemos al instante y que, incluso sin proponérnoslo, terminan alegrándonos el día
- 1. “Sing, Sing, Sing (With a Swing)” - Benny Goodman (1937)
Interpretada por una big band, es una pieza pensada más para el baile que para la escucha; basta con reproducirla una vez para evidenciar su ritmo vibrante y enérgico.
- 2. “Feeling good” (1964)
Más que una canción, es una declaración de libertad y afirmación personal, alineada con el contexto social de los años 60 y el papel del jazz como vehículo de expresión política y cultural. La versión de Michael Bublé se viralizó en los últimos años, resonando en públicos jóvenes.
- 3. "What a Wonderful World" - Louis Armstrong (1967)
Jazz tradicional en su máxima expresión que, sin embargo, sigue vigente incluso en redes sociales. Una reliquia del género, sin lugar a dudas.
Y en cuanto a las canciones pertenecientes al latin jazz, que mezcla la influencia hispana surgida cuando este género llegó a Latinoamérica, especialmente a las bulliciosas y alegres latitudes del caribe, tenemos a:
- 4. “Manteca” – Dizzy Gillespie & Chano Pozo (1947)
Considerada una de las primeras grandes piezas del jazz afrocubano, fusiona el bebop con ritmos caribeños. Su estructura rítmica innovadora marcó el inicio del jazz latino, demostrando cómo el género podía expandirse al dialogar con otras tradiciones musicales.
Un ícono del latin jazz con base en el mambo y la música afrocubana, es un ejemplo claro de cómo el jazz adoptó influencias latinas para reinventarse y llegar a nuevos públicos.




