Foto portada: Tomada de la revista Mercado
Este 4 de mayo, celebridades de todo el mundo desfilaron por las escalinatas del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York durante la celebración anual del evento más importante de la industria de la moda. Con diseños de alta costura, los invitados se dieron cita bajo la consigna de que ‘la moda es arte’ en la edición 76 de la Met Gala.
Más allá de ser una de las alfombras rojas más virales del mundo, la Met Gala ha sido, desde sus inicios en los años cuarenta, una iniciativa benéfica que recauda fondos para el Costume Institute, el único departamento del Museo Metropolitano que debe financiarse a sí mismo. Históricamente, esta instancia se ha encargado de la conservación, estudio y exhibición de más de 33.000 trajes y accesorios, que abarcan cerca de siete siglos de indumentaria.
Desde que Anna Wintour, actual directora Global de Contenido de Condé Nast, asumió la organización de la ceremonia en 1995, han aumentado a cerca de 20 millones de dólares anuales. De hecho, en su edición anterior se alcanzó la mayor cifra en la historia del evento: 300 millones de dólares
“El encanto de esta noche también es increíblemente importante para la economía de la ciudad de Nueva York”, afirmó Wintour en la apertura del evento, agregando que el Met Monday también fomenta el turismo en la Gran Manzana. Además, destacó la importancia de preservar el Costume Institute.
Tradicionalmente, este evento marca el inicio de la exhibición de la colección de primavera del departamento, que sirve de inspiración para los atuendos que desfilan actores, modelos, diseñadores, directores creativos, cantantes y demás personalidades influyentes de la industria que son convocados para disfrutar de la cena que viene después de que las puertas del museo se cierran.
De esta segunda parte de la velada se conocen pocos detalles. Los invitados deben entregar sus celulares, con el fin de evitar la difusión de contenido en redes sociales, y así disfrutar de la exhibición y así disfrutar de la exhibición y presentaciones exclusivas. Este año, se rumora la participación de Madonna y Sabrina Carpenter.
Así mismo, la gala presentó un diseño inspirado en los jardines del norte de Italia, con mesas decoradas con frutas sobre manteles a rayas. La alfombra roja también se transformó para alinearse con la temática de la colección de este año, bajo la etiqueta ‘Costume Art’, cuyo propósito era “volver a incluir el cuerpo en las conversaciones sobre arte y moda”, según explicóAndrew Bolton, comisario jefe del Costume Institute.
No obstante, lo que realmente rige los icónicos looks de las celebridades es el dress code de la noche, clave en su impacto en redes sociales.Anna Wintour, quien fungió como coanfitriona junto a Nicole Kidman, Venus Williams y Beyoncé, seleccionó‘Fashion Is Art’ como homenaje a la moda como forma de arte.
Sin embargo, la edición de este año no estuvo exenta de controversia. Jeff Bezos y su esposa Lauren Sánchez se convirtieron en patrocinadores principales, lo que generó un debate sobre la relación entre el arte y los grandes capitales tecnológicos. En medio de esta discusión, se especula que figuras como Zendaya y Meryl Streep habrían declinado la invitación.
Gracias a la libertad creativa del dress code, esta Met Gala generó altas expectativas tanto en redes como en la industria de la moda. Por ello, para cerrar esta celebración del llamado “octavo arte”, en Plataforma presentamos una selección de cinco de los mejores vestidos de la noche.
Chamberlain destacó con este modelo impresionista diseñado por Miguel Castro Freitas que fue pintado a mano, inspirándose en modelos de archivo de Mugler como “Mariposa” de 1997. Tomada de GETTY IMAGES.
Heidi Klum impactó con un diseño de Mike Marino que la transformó en una escultura de mármol en movimiento, emulando la obra clásica ‘La vestal velada’ de Raffaele Monti. Tomada de GETTY IMAGES.
Bad Bunny se engalanó con un esmoquin negro a medida diseñado por él mismo en colaboración con Zara decorado con un enorme lazo en el cuello que referencia al traje “Bustle” de 1947 del famoso diseñador Charles James, sorprendiendo con su caracterización de anciano que incluyó arrugas, manchas solares, cabello blanco y un bastón para aludir a un apartado que se iba a presentar en la exposición. Tomada de GETTY IMAGES.
Anthony Vaccarello de Saint Laurent diseñó para Madonna el vestido de aire fúnebre, que complementó con un cuerno dorado y un llamativo tocado en forma de barco del que colgaba un velo transparente, incrementando la teatralidad al aparecer rodeada de siete mujeres con lencería en colores pastel y un venda que sostenían la capa del vestido como una copia casi exacta de una pequeña parte de la pintura “La tentación de San Antonio” de Carrington. Tomada de Theo Wargo en Getty Images.
Anok Yai deslumbró con un look de Balenciaga Couture diseñado por Pierpaolo Piccioli, interpretando una escultura artística con el estilo escultural de la capucha y un maquillaje que simulaba bronce derretido. Tomada de GETTY IMAGES.



