El trueque de prendas volvió a tomarse Bucaramanga, evidenciando que el mercado de ropa de segunda mano continúa creciendo en la ciudad.
Este fin de semana, las puertas de Casa Loza se abrieron para recibir a los amantes de la moda circular, en el marco de la Segunda Feria de Moda Sostenible, organizada por Arguuu. El evento permitió el trueque, la venta y la compra de ropa usada en buen estado, con el objetivo de contrarrestar el fast fashion a través de prácticas sostenibles.
“La importancia de este tipo de eventos es su contribución al cuidado del medio ambiente”, aseguróDaniela Argüello, propietaria de la tienda de segunda mano Arguuu. Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la moda es responsable del 10% de las emisiones globales de carbono, lo que la convierte en una de las industrias más contaminantes.
El modelo de la moda rápida ha profundizado esta problemática. Desde 1960, se ha multiplicado la cantidad de residuos textiles que se incineran o depositan en vertederos, cuya proporción ronda el 85% de las prendas producidas a nivel global.
“El consumo masivo de ropa es absurdo”, concluyó Argüello frente al impacto ambiental generado por la industria, agregando que “apostar por este tipo de moda ayuda más de lo que creemos”.
Colombia también está envuelta en esta realidad. El país genera cerca de 178.000 toneladas de ropa y textiles del hogar al año, pero solo el 2,2% se recicla o reutiliza. Frente a este panorama, iniciativas como RenovaModa operan con el objetivo de recolectar 10 toneladas de textiles reciclables en Bogotá, Bucaramanga y el Valle de Aburrá.
Pese a que desde el 2024, Nielsen ha registrado un crecimiento del mercado de ropa usada en ecosistemas digitales, preferidos por el 65% de los consumidores, todavía existen estigmas alrededor de la moda circular. “Las personas se dejan llevar por los agüeros”, señaló uno de los asistentes al evento, resaltando que “la ropa usada puede ser un mundo de tesoros”.
Actualmente, los expertos proyectan que este nicho de mercado pasará de 7.295 millones de dólares en 2025 a casi 9.000 millones para 2035. Sin embargo, organizaciones como Arguuu continúan trabajando para que este tipo de iniciativas se popularicen, convocando cada vez a más consumidores interesados en reducir su huella ambiental.




