Foto: @JogosOlimpicos
Pasaron 102 años para que en la historia del deporte un atleta sudamericano se subiera al podio de los Juegos Olímpicos de Invierno; y lo hizo portando nada más ni nada menos que la ansiada presea dorada.
Para nadie es un secreto que los países del sur del continente americano, carentes de estaciones que les proporcionen un invierno sólido para la práctica de deportes que requieren de la nieve y el hielo, tienen una clara desventaja contra las naciones del hemisferio norte en la cita olímpica invernal que se celebra cada cuatro años. Sin embargo, en la presente edición Milano-Cortina 2026, el esquiador de la delegación brasileña, Lucas Pinheiro Breaathen, se encargó de demostrar que la victoria para ellos no es imposible.
El día de los enamorados, el pasado 14 de febrero, fue el día en el que comenzaba el carnaval que Lucas lleva en las venas gracias a sus raíces maternas; ese mismo día se ocupó de llevar la fiesta hasta los alpes italianos, ocupando el primer puesto en la categoría masculina de eslalon gigante, modalidad del esquí alpino en las que los competidores deben descender a grandes velocidades por un recorrido curvo con una serie de puertas y arcos estrechos.
Claramente, quien lleve a cabo tal acrobacia en menor tiempo gana. Pinheiro detuvo el cronómetro en 1 minuto, 13 segundos y 92 centésimas en la primera manga; fue más rápido que figuras pertenecientes a potencias invernales, como los suizos Marc Odermatt y Loic Meillard, quienes se tuvieron que conformar con la medalla de plata y bronce respectivamente.
A pesar de haber nacido en Noruega, la madre de Lucas es brasileña, y el esquiador siempre se mostró orgulloso de sus raíces latinas;, comentando que solía pasar largos periodos de tiempo en Brasil, en los que se enamoró ampliamente de su cultura, su gente e incluso de su fútbol, aunque el deporte de su corazón siempre ha sido el esquí que practica desde los nueve años de edad y, aunque bajo la bandera noruega obtuvo tres victorias y siete podios en Copas del Mundo en tal disciplina, terminó retirándose de la federación después de entrar en una disputa por la explotación de sus derechos de imagen.
A sus 23 años, el deportista decidió anteponer su apellido materno Pinheiro ante el noruego Breaathen, y comenzó un nuevo capítulo de su carrera de la mano de la federación brasileña, representando así a más de 200 millones de personas. “Siempre aparecerá un nuevo esquiador noruego. Pero ¿cuántas personas han visto a alguien esquiar por Brasil? Nadie, ¿verdad?”, fueron sus palabras para olympics.com hace poco más de año y medio.
Brasil no es la única delegación sudamericana presente en Milano-Cortina 2026, puesto que a sus 14 atletas le siguen Argentina con ocho, México con cinco, Chile con tres, y Uruguay, Puerto Rico, Bolivia, Venezuela, Ecuador y Colombia con un solo representante.
Como el mismo Pinheiro Braathen lo dijo: “Vivimos en un mundo donde muchos dicen: ‘No, tú eres de aquí, no hacemos esas cosas, esos sueños no son para ti’. No importa… Si puedo ir a Milano Cortina y traer una medalla olímpica de invierno para Brasil, eso demuestra que no importa de dónde vengas ni quién seas: todo es posible".
@olympics HISTORY MAKER! ? Lucas Pinheiro Braathen makes history as he becomes the first Brazilian and first South American ever to claim a medal at the Olympic Winter Games! ??✨ #Olympics #MilanoCortina2026 #WinterOlympics #AlpineSkiing
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