Foto portada: olympics.com
“Había puras niñas”, fue la queja que le dio un hijo a su mamá, cuando esta lo llevó a practicar gimnasia artística por primera vez, con la esperanza de que no lo hiciera volver; años después, ese mismo niño se convertiría en bicampeón mundial.
Es la mañana del 4 de agosto de 2024, en plenos Juegos Olímpicos de Verano. Todo un país apenas tiene tiempo de tomarse un tinto antes de que todos los medios comiencen a transmitir una noticia sin precedentes: Colombia acaba de ganar su primera medalla olímpica en gimnasia artística.
¿El responsable? Ángel Barajas Vivas, un joven cucuteño de 17 años que, aunque no lo sabía en ese momento, terminaría posicionando la gimnasia como una de las disciplinas con mayor apoyo en el país.
Nacido el 12 de agosto de 2006,Ángel pasó por una larga travesía antes de lograr el reconocimiento internacional con el que cuenta hoy. Habiendo comenzado a entrenar desde temprana edad en la Liga de Gimnasia de Norte de Santander, pronto sus habilidades fueron reconocidas por los entrenadores, y, en poco tiempo, se encontró entrenando hasta 8 horas diarias y transformándose en el gimnasta infantil más destacado de Colombia. Sin embargo, la primera gran oportunidad para demostrar que su talento estaba al nivel de la competencia internacional no llegó sino hasta 2022, en los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Rosario, y no la desperdició.
El joven atleta sorprendió a los jurados al llevarse el oro en siete de las ocho modalidades del torneo, un logro sin precedentes que le abrió las puertas a competencias más importantes como el Mundial Juvenil de 2023 en Antalya, Turquía, competencia que le permitió llevar sus rutinas fuera del continente americano.
Para finales de la temporada de 2024, en la que realizó una participación impecable en la Copa del Mundo, Ángel había sumado dos preseas doradas, una de plata y cuatro de bronce a su ya extensa colección de triunfos internacionales, proyectando un excelente panorama para los Juegos Olímpicos de París 2024, a los que el cucuteño se había clasificado sin problemas. La crítica global confiaba en que, si se preparaba lo suficiente, podría aspirar a un diploma olímpico.
La Torre Eiffel fue testigo de cómo el colombiano, contra todo pronóstico y expectativa, se quedó con la medalla de plata en la modalidad de barra fija, la cual consiste en realizar movimientos fluidos, balanceados, llamativos y sin paradas en una barra de 2.40 a 2.80 metros de altura.
Aunque quedó empatado en puntaje con el japonés Oka Shinnosuke, los jueces reconocieron que la ejecución de Barajas había sido más limpia, asegurando su posición en el segundo escalón del podio olímpico y, en efecto, el primero de Colombia en este deporte.
Para cualquier atleta, una presea olímpica sería una excelente manera de finalizar su carrera profesional, pero la de Ángel apenas estaba comenzando. A pesar de que, después de los Juegos Olímpicos, sufrió una rotura de ligamentos en el peroné seguida de una fisura en la mano, pudo retomar su entrenamiento en junio de 2025, listo para comenzar una nueva temporada en la que ya no se encontraba solo: gracias a su actuación, la delegación colombiana de gimnasia artística se expandió, y Ángel pudo competir en la Copa del Mundo junto a tres compañeros de su edad: Yan Dairon Zabala, Jorman Álvarez y Camilo Vera, todos nortesantandereanos. Colombia, por primera vez en la historia, logró clasificar a tres gimnastas en este certamen.

Organizada por la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), la Copa del Mundo comprende competencias en aparatos individuales (suelo, salto, barras y viga) disputadas en cinco estaciones en diferentes lugares del mundo. Este año, Ángel decidió realizar un recorrido competitivo internacional.
- En Cottbus (Alemania), obtuvo la medalla de plata en barra fija con un puntaje de 15.300 puntos.
- En su paso por Bakú (Azerbaiyán), logró un oro en la modalidad de barras paralelas y, además, un bronce en barra fija.
- De Antalya (Turquía), cerró su participación, con dos medallas de plata en ambas modalidades.
Y aunque su racha se vio afectada en El Cairo (Egipto), donde no logró subir al podio, el pasado domingo 12 de abril se redimió en Osijek (Croacia) al obtener un bronce en barra fija y un oro en barras paralelas con un puntaje de 14.886, superando al estadounidense Donnell Whittenburg (14.600) y al turco Ferhat Arican (14.333).
Ángel, a quien en su momento le molestaba a asistir a prácticas en las que predominaban las mujeres, y que ha reconocido que el personaje de “Sportacus” del programa infantil Lazy Town, interpretado por el gimnasta islandés Magnús Scheving, fue una de sus aspiraciones para iniciarse en la gimnasia, se ha convertido, a sus 19 años, en el principal exponente y promotor de la gimnasia artística en Colombia.
Para lo que queda de 2026, el Ministerio del Deporte firmó una inversión de $870 millones para apoyar a la Federación Colombiana de Gimnasia, que ya proyecta la posibilidad de clasificar una delegación masculina completa a los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles, ciudad que coincide simbólicamente con el nombre del atleta y que lo recibirá con la expectativa de superar lo logrado en París.




