El 1 de mayo, en pleno Día del Trabajo, comenzó en Colombia el furor por el álbum Panini del Mundial de la FIFA 2026. Desde su llegada, coleccionistas de distintas edades iniciaron la tarea de completar sus páginas con las figuras de los mejores jugadores del mundo.
Entre las láminas más cotizadas aparecen nombres como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Lamine Yamal, James Rodríguez y Luis Díaz. En paralelo, el intercambio de figuritas, una práctica tradicional entre aficionados, volvió a tomar fuerza en parques, centros comerciales y bares.
En Bucaramanga, la primera cambiatón organizada surgió por iniciativa de Mauricio Murcia, un joven coleccionista de fichas y tarjetas deportivas. Ante la falta de espacios formales, gestionó un encuentro en el bar Once Once Licores.
“En Bucaramanga, al no haber alguien dedicado al coleccionismo que lo organice como tal, se decidió hablar con los dueños de Once Once Licores, un bar con enfoque deportivo” declaró Murcia, fundador de la comunidad de coleccionistas Blast. Además de álbumes, colecciona tarjetas autografiadas con certificado de originalidad, algunas valoradas entre 1 y 200 millones de pesos.
“En lo personal, soy muy fanático de Faustino Asprilla, tengo una tarjeta única en el mundo firmada por él. Eso le da un valor agregado y es mi tarjeta favorita” destacó.
El encuentro reunió a decenas de aficionados en el establecimiento, ubicado en la carrera 34 con calle 48, junto a Tremenda. Allí, entre repetidas y láminas faltantes, se desarrolló una jornada marcada por el intercambio constante.
“Me falta Vinicius, Haaland, Mbappé”, “Solo me faltan 35 fichas para completar el álbum” o “Me salió Jhon Córdoba repetido 5 veces” fueron algunas de las frases que se escucharon durante la actividad.
La jornada evidenció el alcance del fenómeno Panini, que no solo impulsa la colección individual, sino que también fomenta espacios de encuentro entre aficionados al fútbol.




