Ilustración portada: Valery Kristina Pasachoa Franco
En Santander, la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes no solo deja víctimas: también deja vacíos. Aunque algunos registros sugieren una disminución en los casos, el panorama resulta menos concluyente cuando se comparan las cifras, se examina la articulación entre las instituciones competentes y se revisan los testimonios de las víctimas. Este especial analiza la manera en que las entidades responsables producen y articulan estos datos, y cómo ello configura el panorama de esta problemática en el departamento.




