Foto portada: @virgelina_chara
La lideresa afrocolombiana y defensora de derechos humanos, Virgelina Chará, falleció el 21 de abril de 2026, a los 71 años, dejando un amplio legado en el trabajo con víctimas del conflicto armado y en la reconstrucción del tejido social en Colombia.
Nacida el 19 de marzo de 1955, su vida estuvo marcada por el desplazamiento forzado, una experiencia que transformó en motor de liderazgo comunitario. A partir de esto, Chará dedicó su trayectoria a acompañar a mujeres campesinas, comunidades afrocolombianas y población víctima de la violencia, promoviendo procesos organizativos orientados a la dignidad, autonomía y memoria.
Durante décadas, impulsó iniciativas de soberanía alimentaria, economías solidarias y redes de cuidado, entendidas como formas de resistencia cotidiana frente a las consecuencias del conflicto. Su trabajo buscó garantizar condiciones de subsistencia y reconstruir lazos sociales fracturados por la guerra.
Uno de sus elementos más representativos de su labor fue el tejido, una práctica que resignificó como herramienta política, simbólica y comunitaria. Ella no solo lo adoptó como una actividad artesanal, sino que lo convirtió en un espacio de encuentro y sanación colectiva. A través de hilos, telas y puntadas, las mujeres con la que trabajó lograron narrar historias, elaborar duelos y mantener viva la memoria de lo ocurrido en sus territorios.
Su liderazgo trascendió lo comunitario, convirtiéndose en un referente nacional en la defensa de los derechos humanos y la construcción de paz desde las bases sociales.
La muerte de Virgelina Chará representa una pérdida para los movimientos sociales en Colombia. Sin embargo, su legado permanece en las comunidades que acompañó y en las prácticas de memoria que ayudó a construir, donde el tejido sigue siendo símbolo de resistencia, dignidad y vida.




